sábado, 7 de junio de 2014
Un día de verano tormentoso.
Decidido a divertirse en todos y en cada uno de sus día de verano, el pequeño Tommy se sentó junto a la ventana y se divirtió toda la tarde haciendo carreras imaginarias con las gotas de lluvia que se estrellaban contra el vidrio y que luego resbalaban hacia la repisa; sin dejar que la tormenta, en lo que debería haber sido un día soleado, arruinara uno de sus día de verano. Fin.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario